La libra esterlina registró pocos cambios, manteniéndose apenas por encima de 1,34 USD y encaminándose a su mayor avance semanal en casi un mes. La moneda encontró apoyo en un dólar estadounidense más débil, a medida que los mercados se mostraron más optimistas sobre un posible acuerdo de paz en Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió que un acuerdo entre Estados Unidos e Irán podría firmarse tan pronto como este fin de semana, aunque Teherán indicó que aún no se ha tomado una decisión final.
No obstante, las preocupaciones económicas internas moderaron el sentimiento. Los datos mostraron que la economía del Reino Unido se contrajo un 0,1 % en abril, su primera caída mensual desde agosto, lo que pone en duda si el Banco de Inglaterra seguirá adelante este año con subidas de tipos de interés para hacer frente a la inflación.
Los inversores también siguen de cerca la elección parcial de Makerfield del 18 de junio, donde Andy Burnham, del Labour, considerado un posible rival del primer ministro Keir Starmer, podría reforzar los argumentos a favor de una política fiscal más expansiva. Starmer ya lidia con el descontento interno en el partido y con niveles récord de insatisfacción de los votantes respecto a su gestión de la economía.