El crudo Brent se mantuvo cerca de los 80 dólares por barril el viernes, con una negociación que siguió siendo volátil en medio de fluctuaciones en los flujos de petroleros a través del Estrecho de Ormuz y una renovada incertidumbre en torno a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre un acuerdo de paz de más largo plazo. Los datos de mercado indicaron que la actividad de transporte marítimo se había desacelerado tras un repunte previo en los movimientos de petroleros, sin que se observaran buques saliendo del Golfo Pérsico en la mañana del viernes. En contraste, el jueves se registraron casi 10 millones de barriles de crudo en tránsito o posicionados cerca del estrecho, incluidos los primeros petroleros de propiedad saudí que se movieron desde que el conflicto comenzó hace más de tres meses. Sin embargo, el optimismo derivado de un acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán se vio atenuado después de que se pospusieran las conversaciones previstas en Suiza, lo que incrementó las dudas sobre la sostenibilidad de cualquier recuperación de la oferta. A pesar de la reciente estabilización, el crudo seguía encaminado a cerrar la semana con una caída de alrededor del 8,5%, devolviendo la mayor parte de las ganancias acumuladas en el punto álgido del conflicto.