El yen japonés se debilitó hasta alrededor de 161,5 por dólar el lunes, manteniéndose cerca de su nivel más bajo desde 1986, ya que las reiteradas intervenciones verbales desde Tokio no lograron frenar su caída. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, reiteró que las autoridades están preparadas para tomar medidas apropiadas contra movimientos excesivos en la moneda en cualquier momento, en línea con advertencias anteriores. El yen ya ha cedido todas las ganancias obtenidas el 30 de abril, cuando los funcionarios llevaron a cabo una intervención en el mercado de tamaño récord para apuntalar la divisa. La última caída se produjo a pesar de la continua normalización de la política del Banco de Japón, que incluyó un aumento de 25 puntos básicos en la tasa de interés, hasta el 1 %, la semana pasada. El yen también se mantuvo bajo presión por la intensa actividad de operaciones de carry trade, ya que los inversores siguieron prefiriendo posiciones cortas en yenes ante el todavía amplio diferencial de tipos de interés entre Japón y Estados Unidos.