El rendimiento del gilt británico a 10 años retrocedió al 4,83% tras haber subido en las dos sesiones anteriores, mientras los inversores esperaban mayor claridad sobre el liderazgo político del país. Ha aumentado la especulación de que el primer ministro Keir Starmer podría anunciar su dimisión, lo que abriría potencialmente la puerta a un nuevo líder.
Según los informes, Starmer podría establecer el lunes un calendario para su salida y supervisar una transición ordenada del poder a Andy Burnham, tras la victoria del alcalde del Gran Manchester en la elección parcial de la semana pasada. No obstante, ese resultado dista mucho de estar asegurado.
Los mercados también buscan más detalles sobre la posible transición política y sobre la agenda de política fiscal de Burnham, ya que las propuestas concretas siguen siendo limitadas. Los inversores se centran especialmente en el riesgo de un aumento de la emisión de gilts para financiar un mayor gasto público, un escenario que podría agravar aún más la ya frágil posición fiscal del Reino Unido y su abultada carga de deuda.