La libra esterlina repuntó hacia los 1,33 dólares tras haber tocado antes su nivel más bajo desde marzo, mientras los mercados reaccionaban a la dimisión del primer ministro Keir Starmer, que abrió la puerta a un cambio en el liderazgo del Reino Unido. El movimiento se produjo después de que el alcalde de Greater Manchester, Andy Burnham, ganara una elección parcial la semana pasada, asegurando así su regreso al Parlamento. Posteriormente, Burnham anunció su intención de aspirar al cargo de primer ministro.
Las perspectivas de una transición de liderazgo más fluida se fortalecieron cuando Wes Streeting, considerado anteriormente un posible rival, respaldó públicamente la candidatura de Burnham. Ahora los inversores se centran en las implicaciones para las perspectivas fiscales del Reino Unido y buscan mayor claridad sobre la postura política de Burnham, dado que los detalles concretos siguen siendo limitados.
Una preocupación central es el riesgo de una mayor emisión de gilt para financiar un incremento del gasto público, lo que podría ejercer más presión sobre las ya frágiles finanzas públicas del Reino Unido y añadir peso a su ya elevada carga de deuda.