El Ibovespa cayó más de un 1% el martes, perforando el nivel de los 171.000 puntos, mientras los inversionistas redujeron su exposición al riesgo al cierre del primer semestre y asimilaban datos fiscales más débiles. La deuda pública bruta de Brasil en mayo superó las expectativas y el sector público consolidado registró un déficit primario mayor al previsto.
La deuda bruta subió al 81,1% del PIB, frente a las estimaciones del mercado de 80,7%, mientras que el déficit primario alcanzó los R$56,1 mil millones, por encima de las proyecciones de un saldo negativo de R$53,5 mil millones. El deterioro del cuadro fiscal intensificó las preocupaciones sobre el aumento de los costos de financiamiento y la presión persistente sobre las tasas de interés.
Las pérdidas fueron generalizadas en el índice, con el sector financiero entre los principales lastres. Itaú y Bradesco retrocedieron cada uno más de un 1%. Las empresas de servicios públicos también operaron a la baja, con Axia cayendo un 1,5%. Otros descensos destacados incluyeron Ambev (-1%), WEG (-1%) y Rede D'Or (-2%). Vale y Petrobras registraron caídas más moderadas, amortiguadas por precios más firmes del mineral de hierro y un ligero repunte del petróleo.