El S&P Global Australia Manufacturing PMI fue revisado al alza a 51,5 en junio de 2026 desde una estimación preliminar de 51,2, y desde 50,7 en mayo. Este fue el nivel más alto desde enero y señaló el tercer mes consecutivo de expansión en el sector manufacturero.
Sin embargo, a pesar de la mayor cifra principal, la producción industrial se redujo por quinto mes consecutivo, lastrada por una demanda débil y el aumento de los precios. Los nuevos pedidos también cayeron por cuarto mes consecutivo, aunque el ritmo de descenso fue el más lento observado en la actual fase de contracción. En contraste, los pedidos de exportación volvieron a crecer tras dos meses de caída.
El empleo aumentó por segundo mes consecutivo, ya que las empresas incorporaron más personal en previsión de proyectos futuros. Mientras tanto, los plazos de entrega de los proveedores se alargaron de forma pronunciada, reflejando las continuas interrupciones relacionadas con el conflicto en Oriente Medio.
Tanto la inflación de los precios de los insumos como la de los precios de salida se moderaron notablemente con respecto a mayo, pero se mantuvieron elevadas, impulsadas por los mayores costos de combustible, flete y materias primas. La confianza empresarial mejoró hasta su nivel más alto en cuatro meses, respaldada por las expectativas de una demanda más sólida y un entorno geopolítico más favorable.