El petróleo crudo cotizó por encima de los 72 dólares por barril el viernes y se encaminaba a un avance semanal de casi el 5%, ya que los renovados ataques entre Estados Unidos e Irán ralentizaron la normalización del tráfico de petroleros a través del Estrecho de Ormuz. A pesar de la escalada, las conversaciones entre Washington y Teherán sobre un acuerdo de más largo plazo supuestamente siguen avanzando, con negociaciones técnicas aún en curso.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió que un conflicto prolongado podría obstaculizar los esfuerzos para reconstruir las reservas mundiales de crudo a finales de este año, tras las recientes pérdidas de suministro. Los mercados siguieron centrados en las implicaciones para los flujos energéticos regionales, y los datos de seguimiento de buques indican que el tráfico a través del Estrecho de Ormuz continúa muy por debajo de los niveles habituales. Al mismo tiempo, Emiratos Árabes Unidos incrementó su producción de crudo hasta un máximo histórico el mes pasado, lo que pone de relieve los intentos de los productores del Golfo de compensar las disrupciones.