El peso mexicano se fortaleció a 17.48 por USD en julio desde 17.63 a comienzos de mes, reflejando las ganancias de otras monedas de mercados emergentes ante la debilidad del dólar estadounidense. El apetito por el riesgo mejoró tras indicios de que las conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán continúan a pesar de las recientes tensiones, lo que redujo las preocupaciones geopolíticas y frenó la demanda de activos refugio. En el frente interno, la tasa de inflación anual de México se desaceleró a 3.37% en junio de 2026 desde 3.94% en mayo, alcanzando su nivel más bajo desde diciembre de 2020. La lectura se ubicó ligeramente por debajo de las expectativas del mercado de 3.52% y se mantuvo dentro del rango objetivo de 3% ± 1 punto porcentual del Banco de México. Al mismo tiempo, la producción industrial de México se contrajo más de lo previsto en mayo, pero el impacto sobre el peso fue limitado, ya que la mejora en el sentimiento de riesgo global compensó los datos internos más débiles.