Los inventarios de gas natural en Estados Unidos registraron una nueva caída, situándose en 41B frente a los 61B del dato previo, según las cifras actualizadas al 16 de julio de 2026. El dato refleja una reducción adicional de 20B en los niveles de almacenamiento.
Este descenso en la cantidad almacenada puede interpretarse como una señal de un mayor consumo, menores inyecciones a los depósitos o una combinación de ambos factores, en un contexto en el que el nivel anterior ya se había detenido en 61B. La evolución de estos inventarios suele ser seguida de cerca por los participantes del mercado energético, dado que puede influir en las expectativas sobre el equilibrio entre oferta y demanda de gas natural en el corto plazo.