El won surcoreano se mantuvo alrededor de 1.480 por dólar, consolidando su posición tras su reciente avance hasta el nivel más fuerte desde mediados de mayo, mientras el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsaba al alza los precios del petróleo y lastraba el apetito por el riesgo. El Brent superó los 85 dólares por barril, encaminándose a su mayor subida semanal desde abril, después de que nuevos ataques de Estados Unidos contra Irán y agresiones cerca de la principal terminal de exportación de crudo del país intensificaran los temores a interrupciones en el suministro. A principios de la semana, el Banco de Corea elevó su tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 2,75%, como se preveía ampliamente, marcando su primera subida desde comienzos de 2023. Los responsables de política monetaria buscaron contener una inflación persistente y apuntalar la moneda tras meses de depreciación. La medida señaló el inicio de un nuevo ciclo de endurecimiento, aunque las ganancias adicionales del won fueron limitadas por la cautela del mercado en medio de la renovada volatilidad en las acciones tecnológicas y el aumento de las tensiones geopolíticas.