El rendimiento del gilt británico a 10 años se mantuvo prácticamente sin cambios en el 4,95%, cerca de su máximo de dos meses y encaminado a su tercer avance semanal consecutivo —su racha alcista más prolongada desde principios de marzo, cuando los mercados reaccionaron al estallido de la guerra en Irán—. Los inversores están asimilando ahora la confirmación de Andy Burnham como nuevo líder laborista, lo que allana el camino para que se convierta en primer ministro el 20 de julio. La atención se ha desplazado hacia su elección de Chancellor, y los informes que sitúan a Shabana Mahmood como la principal candidata han contribuido a tranquilizar a los inversores y a reducir las preocupaciones sobre una postura fiscal más expansiva. Al mismo tiempo, el aumento de las tensiones en Oriente Medio ha impulsado los precios del petróleo a máximos de un mes, lo que añade presiones inflacionistas y refuerza las expectativas de que el Banco de Inglaterra seguirá endureciendo su política monetaria. En estos momentos, los mercados descuentan plenamente una subida de tipos de interés antes de fin de año, con un incremento adicional previsto para marzo de 2027.