Se preveía que los mercados de renta variable europeos abrieran a la baja el lunes, ya que los precios del petróleo prolongaban su rally en medio de la escalada de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, manteniendo los riesgos de inflación y de tipos de interés firmemente en el centro de atención. Los inversores también lidiaban con una intensificación de las ventas en las acciones de semiconductores, impulsada por crecientes dudas sobre la sostenibilidad del elevado gasto en inteligencia artificial. Al mismo tiempo, los mercados se disponían a examinar el índice de precios de producción de Alemania y la producción en construcción de la Eurozona en busca de nuevas señales sobre la trayectoria económica de la región. En el frente corporativo, Ryanair Holdings informó de una caída del 34% en su beneficio del primer trimestre fiscal, atribuyéndola a los mayores precios del petróleo vinculados al conflicto en Oriente Medio y a una menor demanda de viajes aéreos. En las operaciones previas a la apertura, los futuros tanto del Euro Stoxx 50 como del Stoxx 600 retrocedían en torno a un 0,3%.