Los precios de producción en Alemania aumentaron un 1,8% interanual en junio de 2026, encadenando así el tercer mes consecutivo de inflación de precios a la producción, aunque se moderaron frente al incremento del 2,2% registrado en mayo. La principal presión al alza provino de los bienes intermedios, que subieron un 5,1% en medio de fuertes incrementos de costes en metales, metales preciosos, cobre, arrabio, acero y ferroaleaciones.
Los precios de la energía avanzaron un 0,4%, respaldados por los productos petrolíferos, la nafta, el gasóleo de calefacción y los combustibles para automoción. Estas subidas se vieron parcialmente compensadas por el abaratamiento del gas natural y la electricidad, lo que atenuó el impacto de las persistentes tensiones geopolíticas en Oriente Próximo. Los precios de los bienes de equipo aumentaron un 2,1%, mientras que los bienes de consumo duradero se encarecieron un 1,8%, reflejando precios más altos de la maquinaria, los muebles y los electrodomésticos.
En cambio, los bienes de consumo no duradero bajaron un 2,2%, impulsados en gran medida por la caída de los precios de los alimentos, especialmente de la mantequilla y la carne de cerdo. Excluida la energía, los precios de producción aumentaron un 2,4% respecto al año anterior.
En términos mensuales, los precios de producción descendieron un 0,3%, revirtiendo la subida del 0,3% registrada en mayo y anotando el primer retroceso mensual desde febrero. La caída fue más acusada de lo que preveía el mercado, que apuntaba a un descenso más moderado del 0,2%.