Las acciones europeas comenzaron la semana con cautela, con el STOXX 50 manteniéndose prácticamente sin cambios y el STOXX 600 retrocediendo un 0,2%. Los inversores regresaron del fin de semana enfrentándose a una renovada presión alcista sobre los precios del petróleo, a medida que el conflicto en Oriente Medio se intensificaba aún más. Estados Unidos llevó a cabo un noveno día consecutivo de ataques contra Irán, que a su vez lanzó ataques contra objetivos en toda la región. Al mismo tiempo, el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz siguió viéndose fuertemente alterado. Los mercados también se preparan para un tramo intenso de resultados corporativos. Las acciones de Ryanair cayeron alrededor de un 3% después de que la aerolínea informara de una caída del 34% en sus beneficios.