Las acciones australianas cayeron 47 puntos, o un 0,5%, hasta 8.744 en las primeras operaciones del martes, ampliando las pérdidas por cuarta sesión consecutiva y acercándose a un mínimo de dos semanas. El mercado reflejó la debilidad de los futuros estadounidenses después de que Wall Street cerrara a la baja durante la noche, presionado por el alza de los precios del petróleo y el incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro. Las tensiones geopolíticas redujeron aún más el apetito por el riesgo, después de que el presidente Trump prometiera que Irán “pagaría” por la muerte de tres militares estadounidenses y de que el movimiento hutí de Yemen anunciara un embargo marítimo a Arabia Saudita.
A nivel doméstico, los inversores se mantuvieron cautelosos a la espera de los datos del mercado laboral de junio y de la publicación de los indicadores PMI preliminares de julio más adelante en la semana. La mayoría de los sectores retrocedieron, con las industrias de manufactura, salud, logística y procesos liderando las caídas. Los cuatro grandes bancos cedieron entre un 0,9% y un 1,2%, mientras que Pro Medicus (-3,6%), QBE (-2,1%), Brambles (-1,9%) y Lynas (-1,0%) también lastraron el índice.
En contraste, algunos valores escaparon a la tendencia bajista. Yancoal Australia subió un 3,9% y South32 avanzó un 3,7%. Nextdc ganó un 2,6% tras informar de un aumento del 11% en la utilización contratada durante las últimas diez semanas de su año fiscal.