El ASX 200 cerró prácticamente sin cambios el martes en 8.793 puntos, tras una tercera sesión consecutiva de debilidad, ya que las ganancias en minerales no energéticos, tecnología y minerales energéticos se vieron compensadas por los retrocesos en salud, comercio minorista y financieros. Los inversores se mantuvieron cautelosos a la espera de las últimas cifras del mercado laboral de Australia, después de que el sólido crecimiento del empleo en mayo contrastara con la tasa de desempleo más alta en casi cuatro años.
Las pérdidas iniciales se recortaron a medida que mejoró el ánimo del mercado, respaldado por unos futuros bursátiles estadounidenses más firmes, tras informaciones sobre esfuerzos de mediación en Oriente Medio. Se dijo que el presidente Trump estaba considerando un alto el fuego de 10 días destinado a reabrir el Estrecho de Ormuz.
En China, el mayor socio comercial de Australia, las autoridades reiteraron su compromiso de alcanzar los objetivos de crecimiento para el conjunto del año a pesar de unos datos más débiles en el segundo trimestre, mientras los inversores esperan las reuniones del Politburó de finales de julio en busca de nuevas señales de política económica.
A nivel de valores, Nextdc subió un 8,0% gracias a unos indicadores de utilización más sólidos. Los títulos del sector energético también avanzaron, con Woodside Energy ganando un 1,1% y Origin Energy subiendo un 1,3%. En el lado negativo, los principales bancos cayeron entre un 0,6% y un 1,5%, mientras que Pro Medicus (-3,3%), Sonic Healthcare (-2,7%) y PLS Group (-1,9%) también lastraron el índice.