El Westpac–Melbourne Institute Leading Economic Index se mantuvo sin cambios en junio de 2026, tras una caída revisada del 0,1% en mayo, con la medida subyacente mostrando señales de estabilización luego de que la mayor parte de la debilidad previa se registrara en el primer trimestre del año. Sin embargo, la tasa de crecimiento anualizada a seis meses descendió a -0,36% desde -0,25% en mayo, su sexta lectura consecutiva por debajo de la tendencia y el ritmo más débil desde finales de 2023. Esto apunta a una desaceleración del impulso económico, que refleja el impacto rezagado de los aumentos de la tasa de interés del RBA en febrero, marzo y mayo, así como de los anteriores shocks en los precios de los combustibles vinculados a tensiones geopolíticas. El principal lastre para el índice fue la reducción del diferencial de rendimientos, con aprobaciones de vivienda más débiles, expectativas de los consumidores y horas trabajadas que también contribuyeron a la caída. De cara al futuro, el resurgimiento de las presiones inflacionarias y las tensiones persistentes en Oriente Medio representan riesgos adicionales a la baja para el crecimiento. La atención del RBA se centrará ahora en el informe del IPC del segundo trimestre de junio, antes de su reunión de política de agosto.