El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo cerca del 4,63% el miércoles, rondando un máximo de dos meses, mientras las persistentes tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsaban al alza los precios del petróleo e intensificaban las preocupaciones sobre la inflación y las tasas de interés. El presidente Donald Trump también restó importancia a la posibilidad de conversaciones con Irán en el corto plazo, mientras que los rebeldes hutíes en Yemen, respaldados por Irán, siguieron perturbando el tráfico marítimo en el mar Rojo. Al mismo tiempo, una serie de ataques contra la terminal de Caspian Pipeline Consortium en la costa del mar Negro de Rusia avivó aún más los temores sobre el suministro de crudo.
En el frente económico, los datos de ADP mostraron que los empleadores privados estadounidenses añadieron un promedio de 16.500 puestos de trabajo por semana en las cuatro semanas que terminaron el 4 de julio, por debajo del promedio semanal de 19.250 del período de cuatro semanas anterior, lo que supone la cuarta desaceleración consecutiva en las contrataciones. Los mercados en gran medida esperan que la Reserva Federal mantenga sin cambios las tasas de interés en la reunión de la próxima semana, mientras que la cotización de los futuros implica una probabilidad de más del 55% de una subida de tasas en septiembre.