El ASX 200 sumó 30 puntos, o un 0,3%, para cerrar en 8.823, apoyado por las subidas en mineras, valores energéticos y empresas de consumo. Los inversores buscaron recuperar las pérdidas recientes a medida que el sentimiento se estabilizaba, incluso cuando los futuros bursátiles estadounidenses más débiles reflejaban una mayor tensión en Oriente Medio. El presidente Donald Trump restó importancia a la probabilidad de conversaciones a corto plazo, mientras que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo en la noche del martes el undécimo ataque consecutivo sobre Irán.
A nivel doméstico, la atención se desplazó hacia los próximos datos del mercado laboral australiano y los índices PMI preliminares de julio, que se publicarán el jueves y el viernes, respectivamente. El sector minero avanzó un 2,5% impulsado por la fortaleza de los precios del cobre, sustentados en una firme demanda china y en la caída de inventarios. BHP subió un 2,3%, mientras que Rio Tinto ganó un 2,5%.
Los valores energéticos repuntaron un 1,7%, liderados por Woodside, con un alza del 1,3%, y Santos, con una subida del 1,0%. Entre los productores de oro, Evolution Mining saltó un 4,3% y Northern Star aumentó un 3,5%.
En contraste, Lynas Rare Earths cayó un 3,6% hasta mínimos de cinco meses, después de advertir de sobrecostes en su proyecto de ampliación en Malasia y de reportar unos ingresos trimestrales por debajo de las expectativas.