El dólar australiano superó los 0,70 USD y alcanzó un máximo de cinco semanas después de que un informe del mercado laboral más sólido de lo esperado reforzara las expectativas de una nueva subida de tipos de interés. El empleo neto aumentó en 76.300 puestos en junio, el mayor incremento desde abril del año pasado y muy por encima de las previsiones de un aumento de 15.300. La tasa de desempleo se mantuvo estable en el 4,4%, como se esperaba, mientras que la tasa de participación subió al 67%, su nivel más alto en un año.
Las sólidas cifras pusieron de relieve la persistente estrechez del mercado laboral y elevaron las probabilidades implícitas por el mercado de otra subida de tipos antes de fin de año al 90%, desde el 78% anterior. Junto con el alza de los precios del petróleo impulsada por el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio, la fortaleza de los datos de empleo ha aumentado la incertidumbre sobre las perspectivas de inflación y ha incrementado la presión sobre el Reserve Bank of Australia para que mantenga una postura de política monetaria restrictiva.
Los inversores se centran ahora en la publicación de la inflación del segundo trimestre de la próxima semana, para la que se espera que la inflación subyacente se acelere hasta el 3,7% interanual desde el 3,5%, manteniéndose claramente por encima del rango objetivo del 2%–3% del banco central.