La tasa de inflación anual de Singapur subió ligeramente al 1,9% en junio de 2026 desde el 1,8% registrado en mayo, situándose apenas por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a un 2%. Aun así, fue la lectura más alta desde septiembre de 2024, lo que indica que los recientes aumentos en los precios globales de la energía y en los costos de transporte están empezando a trasladarse a los precios internos.
Los incrementos de precios se intensificaron en varias categorías clave, en particular en alimentos (2,1% frente al 1,8% de mayo), vivienda y suministros (0,3% frente al 0,2%) y transporte (7,5% frente al 7,4%). La inflación de los servicios también repuntó ligeramente, al subir al 1,5% desde el 1,4%, impulsada principalmente por el encarecimiento de los pasajes aéreos y del gasto asociado a las vacaciones.
En términos mensuales, los precios al consumidor se mantuvieron sin cambios en junio tras un aumento del 0,7% en mayo. Mientras tanto, la inflación subyacente —que excluye los costos de alojamiento y de transporte privado— se aceleró hasta el 1,6% desde el 1,4%.
La Monetary Authority of Singapore (MAS) elevó su previsión de inflación subyacente para 2026 a un rango de entre el 1,5% y el 2,5%, desde el 1%–2% anterior, al señalar que le preocupa que unas presiones inflacionarias persistentes puedan afectar el gasto de los hogares y la demanda agregada.