La inflación subyacente de Australia, medida por el Trimmed Mean CPI, se mantuvo sin cambios en el segundo trimestre de 2026, registrando una variación interanual del 3,6%, la misma tasa observada previamente. De acuerdo con los datos actualizados al 29 de julio de 2026, el indicador no mostró aceleración ni desaceleración respecto al periodo anterior, lo que sugiere una estabilización de las presiones inflacionarias en el núcleo de precios de la economía australiana.
El Trimmed Mean CPI, que excluye los movimientos de precios más volátiles para ofrecer una lectura más clara de la tendencia inflacionaria de fondo, continúa situándose en el mismo nivel que hace un año, en términos Year-over-Year. Esto implica que, al comparar el segundo trimestre de 2026 con el mismo trimestre de 2025, la inflación subyacente no ha variado, mientras que la lectura “previa” representaba la comparación del trimestre inmediatamente anterior con su equivalente un año antes.
Para los mercados y analistas, la estabilidad del índice sugiere que, al menos en este punto del ciclo, no se observan nuevas fuerzas significativas que impulsen la inflación subyacente al alza ni factores contundentes que la hagan retroceder, manteniendo el foco en cómo evolucionarán los próximos datos de precios y su impacto potencial sobre las decisiones de política económica en Australia.