El índice compuesto KOSPI de Corea del Sur cayó un 8% el miércoles, profundizando el descenso de casi un 11% de la sesión anterior y alcanzando su nivel más bajo desde principios de abril. La caída estuvo impulsada por una intensificación de las ventas en acciones de semiconductores, en medio de una creciente preocupación por la sostenibilidad del gasto relacionado con la inteligencia artificial y por unas valoraciones consideradas excesivas.
Entre los principales movimientos, SK Hynix retrocedió casi un 13% después de que el fabricante de chips informara de otro beneficio trimestral récord que, sin embargo, no alcanzó las previsiones de los analistas. Los índices bursátiles con fuerte ponderación tecnológica en Japón y China también cotizaron a la baja, incluso cuando los mercados de Australia y Hong Kong rompieron la tendencia y tuvieron un mejor desempeño que el resto de la región.
En el frente geopolítico, el ejército de Estados Unidos señaló que había interceptado con éxito lo que describió como un ataque sorpresa de Irán dirigido contra fuerzas estadounidenses desplegadas en todo Oriente Medio. El incidente reavivó las tensiones regionales y empujó al alza los precios del petróleo.