Los precios de importación de Alemania aumentaron un 6,1% interanual en junio de 2026, moderándose frente al incremento del 6,8% de mayo, que había sido la mayor subida anual desde diciembre de 2022. La cifra más reciente se situó ligeramente por encima de las expectativas del mercado, del 6,0%, y supuso el cuarto mes consecutivo de aumento interanual de precios.
Los precios de la energía siguieron siendo el principal motor del incremento general, aunque su tasa de crecimiento interanual se desaceleró de forma notable (23,9% frente al 37,2% de mayo). Dentro del componente energético, se registraron fuertes subidas en la electricidad (70,8%), los productos petrolíferos (36,0%), el petróleo crudo (32,1%), el carbón duro (12,1%) y el gas natural (8,3%).
Los precios de los bienes intermedios se aceleraron (10,3% frente al 10,1% de mayo), reflejando en gran medida el encarecimiento de los metales no ferrosos y de los productos semielaborados (27,5%), con incrementos significativos en los metales preciosos (34,5%) y el cobre (30,3%). La inflación en los bienes de capital también repuntó (2,9% frente al 2,2%).
En cambio, los precios de importación de los bienes de consumo siguieron disminuyendo (-0,8% frente a -1,3%), ya que los bienes de consumo no duraderos cayeron un 1,2%, mientras que los bienes de consumo duraderos subieron ligeramente, un 0,7%.
En términos mensuales, los precios de importación descendieron un 0,7% en junio, revirtiendo el aumento del 0,7% registrado en mayo y anotando la primera caída mensual desde diciembre, en línea con las estimaciones del mercado.