La libra esterlina se mantuvo alrededor de 1,33 dólares el miércoles, con pocos cambios respecto a la sesión anterior y cotizando cerca de su nivel más débil en casi un mes, mientras los inversores aguardaban decisiones clave de los bancos centrales: la de la Reserva Federal de EE. UU. más tarde en el día y la del Bank of England el jueves.
Se espera de forma generalizada que la Fed mantenga sin cambios los tipos de interés, aunque los mercados todavía asignan aproximadamente un 30% de probabilidad a una subida de 25 puntos básicos. En el Reino Unido, se prevé igualmente que el BoE mantenga la tasa de referencia en el 3,75%, con la atención puesta en el reparto de votos como pista sobre la trayectoria futura de la política monetaria.
Los datos recientes mostraron que la inflación del Reino Unido se moderó hasta un mínimo de 15 meses del 2,6% en junio, por debajo de las previsiones del BoE y reforzando las expectativas de una pausa. Sin embargo, persisten las preocupaciones de que el reciente repunte de los precios de la energía pueda reavivar las presiones inflacionistas en los próximos meses, a medida que los mayores costes se trasladen a los hogares y las empresas.