El DAX 40 de Frankfurt revirtió las ganancias iniciales y pasó a cotizar un 0,3% a la baja en torno a los 25.380 puntos el miércoles, ya que la debilidad en los valores tecnológicos y la escalada de tensiones en Oriente Medio mantenían a los inversores en guardia antes de la decisión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos prevista para más tarde en la jornada. Los títulos de semiconductores siguieron bajo presión, con Infineon cayendo un 0,3% tras un desplome del 6% el martes. El apetito por el riesgo se vio aún más afectado por la tibia reacción del mercado a los resultados de SK Hynix, que reavivaron las dudas sobre la solidez del gasto relacionado con la IA, mientras los inversores también aguardaban los resultados de las grandes tecnológicas estadounidenses que se publican después del cierre.
Al mismo tiempo, los precios del petróleo subieron más de un 3% tras nuevos ataques militares que implican a Estados Unidos, Arabia Saudí e Irán, lo que intensificó las preocupaciones inflacionarias. Entre los valores individuales, Deutsche Bank avanzó un 4% tras presentar unos resultados del segundo trimestre mejores de lo esperado, RWE subió más de un 2% gracias a unos sólidos resultados del primer semestre, y BASF ganó un 2,9% tras anunciar un nuevo programa de recompra de acciones.