Los precios del oro repuntaron hasta alrededor de 4.100 dólares por onza el miércoles, recuperándose desde un mínimo de nueve meses de 3.975 dólares alcanzado a mediados de julio, después de que la Reserva Federal decidiera dejar sin cambios las tasas de interés. La decisión, que contravenía parte de las expectativas del mercado, se produjo en medio del desacuerdo de tres miembros del FOMC que se mostraron a favor de un aumento de tasas. La pausa ofreció cierto alivio a los inversionistas en lingotes, ya que las tasas de interés más altas tienden a reducir la demanda de activos sin rendimiento como el oro. Al mismo tiempo, el apetito por activos de refugio seguro se vio respaldado por una nueva ola de inestabilidad en Oriente Medio, con Irán lanzando ataques contra fuerzas estadounidenses en todo el Golfo Pérsico y contra infraestructura energética en Arabia Saudita. Por otra parte, se espera que el Bank of England y el Bank of Japan también mantengan estables las tasas esta semana, al tiempo que conservan una postura cautelosa frente a la inflación.