Los futuros de los índices bursátiles estadounidenses apenas variaban el martes, después de un inicio de semana débil para los principales promedios, ya que la persistente incertidumbre en torno a un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán y las expectativas de una política monetaria más restrictiva lastraban el apetito por el riesgo. El lunes, el Dow cedió un 0,11%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq Composite retrocedieron un 0,06% y un 0,32%, respectivamente.
Los precios del petróleo repuntaron con fuerza, ya que las tensiones continuas en Oriente Medio siguieron inquietando a los mercados, impulsando al alza los rendimientos del Tesoro y avivando los temores de que la Reserva Federal se vea obligada a volver a subir los tipos de interés, a pesar de las señales emergentes de enfriamiento del mercado laboral. Los inversores centran ahora su atención en los datos clave de inflación que se publicarán a finales de esta semana, en busca de más indicios sobre las perspectivas de la política monetaria.
En el frente corporativo, hoy se esperan los resultados trimestrales de Cardinal Health, CoreWeave, Super Micro Computer y varias otras compañías.