Las acciones australianas se estabilizaron en las primeras operaciones del martes, manteniéndose cerca de 9.237 puntos tras dos sesiones de caídas. Los inversores se mostraron cautelosos antes de la decisión de política monetaria del Reserve Bank que se anunciará más tarde hoy, con un consenso de expectativas de que la tasa de efectivo se mantenga en 4,35% después de tres subidas este año destinadas a enfriar la inflación en medio de la persistente incertidumbre global.
Los mercados también estuvieron centrados en la encuesta de sentimiento empresarial de NAB correspondiente a julio, después del máximo de cuatro meses registrado en junio. El sentimiento se vio presionado por las referencias externas, ya que los futuros estadounidenses se debilitaron tras las pérdidas de la noche anterior en Wall Street, impulsadas por el alza de los precios del petróleo y la debilidad del sector tecnológico.
A nivel local, los sectores de logística, bienes de consumo duradero, tecnología y servicios industriales tuvieron un rendimiento inferior, mientras que energía mineral, minerales no energéticos y salud ofrecieron apoyo al mercado. Entre los principales valores al alza destacaron Santos, con un avance del 4,1%, Woodside, que subió un 2,6%, y CSL, que ganó un 1,5%.
Los principales bancos retrocedieron en su mayoría, con pérdidas de entre el 0,3% y el 0,8%, después de que los resultados de Westpac decepcionaran al mercado. Otros rezagados destacados fueron SGH Ltd., que cayó un 6,7%, CAR Group, que bajó un 3,4%, y Qantas Airways, que perdió un 2,2%.