Los precios del oro cayeron el martes hasta alrededor de 4.620 dólares por onza, retrocediendo desde un máximo intradía de 4.696,2 dólares —su nivel más alto en más de tres meses—, ya que el reciente repunte perdió fuerza antes de la publicación de datos clave de inflación en Estados Unidos y de un discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole de esta semana.
Los inversores también evalúan la decisión del Tesoro de Estados Unidos de duplicar las operaciones de recompra de apoyo a la liquidez para notas y bonos de mayor vencimiento, una medida que contribuyó a que el dólar cayera la semana pasada a su nivel más bajo en más de tres meses. Según la herramienta CME FedWatch, los mercados otorgan ahora una probabilidad de alrededor del 38 % a una subida de las tasas de interés en Estados Unidos en septiembre.
En China, las importaciones netas de oro a través de Hong Kong aumentaron aproximadamente un 11 % en términos mensuales en julio, respaldadas por una mayor demanda de inversión.
En el frente geopolítico, Irán prometió resistir la ampliación de las sanciones de Estados Unidos, mostrándose confiado en que sus principales socios comerciales se opondrán a la campaña de presión de Washington, al tiempo que señaló que Estados Unidos sigue interesado en reanudar las negociaciones.