El precio del petróleo crudo subió hacia los 91 dólares por barril el miércoles, encadenando su tercera sesión consecutiva al alza y alcanzando su nivel más alto en casi seis semanas, mientras la escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán intensificaba la preocupación por posibles interrupciones en el suministro de energía de Oriente Medio. El ejército estadounidense llevó a cabo nuevos ataques contra objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz, que el presidente Donald Trump describió como represalia por los intentos de Teherán de colocar minas en el estrecho y por un ataque previo contra una base militar estadounidense. Trump también advirtió de una respuesta significativamente más contundente si Irán decidía contraatacar. Teherán, por su parte, afirmó que ya había respondido atacando bases estadounidenses en la región y lanzando misiles en dirección a Jordania. Por otro lado, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que la bancarrota de Irán se encontraba en su “fase de aceleración”, al tiempo que señaló que el lunes transitaron 17 millones de barriles de crudo por el estrecho de Ormuz, lo que indica que Teherán no controla este punto estratégico de estrangulamiento.