El ritmo de construcción de nuevas viviendas en Estados Unidos mostró una leve mejoría en agosto de 2026, aunque permaneció en números rojos en la comparación mensual. Según los datos actualizados al 17 de septiembre de 2026, el indicador de Housing Starts registró una caída del 2,6 % frente a julio, lo que supone una moderación significativa respecto al desplome del 12,4 % observado en julio frente a junio.
La lectura de agosto, correspondiente a la variación mes a mes, sugiere que, si bien la actividad constructora sigue presionada, el ajuste en el sector residencial podría estar perdiendo intensidad tras el fuerte retroceso previo. No obstante, el hecho de que el indicador continúe en terreno negativo apunta a que la demanda de vivienda nueva y las condiciones financieras aún no son lo suficientemente sólidas como para impulsar una recuperación sostenida del arranque de nuevas construcciones.