El mercado inmobiliario estadounidense mostró una ligera mejora en agosto de 2026. El índice de ventas de viviendas pendientes subió hasta 71,2 puntos, frente a los 71,0 registrados en julio de 2026, según los últimos datos actualizados al 17 de septiembre de 2026.
Aunque el avance es marginal, el incremento de 0,2 puntos sugiere una estabilización en la actividad de compraventa de viviendas en proceso de cierre. Este indicador, que mide los contratos firmados pero aún no finalizados, es seguido de cerca por analistas e inversores como un termómetro adelantado de la dinámica del mercado residencial estadounidense.