El dólar neozelandés retrocedió hasta alrededor de 0,571 USD el viernes, acercándose a un mínimo de diez semanas tras una ganancia del 0,3% en la sesión anterior, ya que la fortaleza del dólar estadounidense siguió presionando a la moneda. El billete verde se mantuvo cerca de un máximo de siete semanas después de que la Reserva Federal subiera los tipos de interés y señalara un endurecimiento adicional por delante, lo que eclipsó el apoyo procedente de unos datos domésticos mejores de lo esperado.
El crecimiento del PIB de Nueva Zelanda en el segundo trimestre superó las previsiones, lo que indica cierta capacidad de resistencia de la actividad económica a pesar del fuerte shock energético derivado de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Además, el déficit comercial del país se redujo más de lo previsto en agosto, ya que el crecimiento de las exportaciones superó el incremento de las importaciones.
Mientras tanto, los mercados están descontando una probabilidad del 65% de que el Reserve Bank of New Zealand vuelva a subir su tasa de referencia hasta el 3,0% en su reunión de octubre. El kiwi acumulaba una caída de alrededor del 1,6% en la semana y se encamina hacia su cuarta bajada semanal consecutiva.