La actividad económica de China mostró signos de debilitamiento en octubre, cuando el índice PMI compuesto descendió a 49,7 puntos, por debajo del nivel de 50 que separa la expansión de la contracción. El dato, actualizado el 31 de octubre de 2026, supone un retroceso frente a los 50,7 puntos registrados en septiembre de 2026.
El paso desde 50,7 hasta 49,7 en el PMI compuesto sugiere un deterioro simultáneo tanto en el sector manufacturero como en el de servicios, apuntando a una moderación del impulso económico en el cuarto trimestre. Aunque la caída es relativamente contenida, el hecho de situarse por debajo del umbral de 50 refuerza las señales de enfriamiento en la segunda mayor economía del mundo, con posibles implicaciones para la demanda global y las cadenas de suministro internacionales.