El índice del dólar subió a aproximadamente 99,2 el miércoles, acercándose a su marca más alta desde principios de diciembre. Este movimiento se produjo debido a que las últimas cifras de inflación tuvieron un efecto mínimo en las perspectivas de política a corto plazo de la Reserva Federal. Los datos revelados el martes indicaron que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EE.UU. se alineó en gran medida con las expectativas, reforzando la creencia de que es probable que la Fed mantenga su postura de política actual a finales de este mes. No obstante, las presiones subyacentes sobre los precios parecían haber disminuido, ya que la tasa mensual de inflación subyacente se registró en 0,2%, por debajo del 0,3% pronosticado. Además, el dólar se mantuvo resiliente a pesar de las preocupaciones respecto a la independencia de la Reserva Federal después de la amenaza del Departamento de Justicia de una acusación penal contra el presidente de la Fed, Jerome Powell. Los comentarios de otros banqueros centrales líderes y CEOs de los principales bancos de Wall Street en apoyo a Powell, contribuyeron a estabilizar los mercados. Los inversores ahora se están centrando en el Índice de Precios al Productor (IPP) de EE.UU. y los informes de ventas minoristas del miércoles para obtener más información sobre la dirección económica.