Los precios del oro superaron los $4,610 por onza el miércoles, apuntando a establecer un nuevo récord, impulsados por el aumento de predicciones sobre recortes en las tasas de interés en EE.UU. y una mayor demanda por activos de refugio seguro. Los datos de diciembre indicaron una moderación en la inflación subyacente de EE.UU., reforzando la creencia de que las presiones sobre los precios están disminuyendo progresivamente. Este escenario más claro surgió después de que cifras anteriores estuvieran sesgadas por efectos temporales de cierres. Como resultado, los futuros sobre tasas de interés revelaron un sentimiento dividido entre los inversores, anticipando dos o tres recortes de tasas por parte de la Reserva Federal este año, superando el pronóstico medio de los responsables de política monetaria de solo un recorte. Simultáneamente, la demanda por inversiones de refugio seguro se intensificó debido a las renovadas preocupaciones sobre la autonomía de la Reserva Federal, tras una investigación criminal en EE.UU. relacionada con el testimonio del presidente Powell en junio. Además, los riesgos geopolíticos continúan siendo altos, con los mercados observando de cerca la posible participación de EE.UU. en la agitación política de Irán, en medio de advertencias continuas de una posible intervención militar.