Futuros del crudo WTI experimentaron un aumento de más del 1%, alcanzando aproximadamente $60 por barril, después de haber caído anteriormente por debajo de $59. Este repunte se produjo tras el cierre temporal de las operaciones del mayor productor de Kazajistán en los campos de Tengiz y Korolev debido a incendios en las instalaciones de generación de energía. Al mismo tiempo, los traders estaban evaluando el creciente aumento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Europa. El cambio en el mercado fue influenciado por la presión renovada del presidente Donald Trump respecto a Groenlandia, con líderes europeos indicando una fuerte postura contra posibles tarifas estadounidenses. En anticipación de su discurso en Davos, Trump reiteró el interés de Estados Unidos en Groenlandia, mientras minimizaba la probabilidad de oposición de la Unión Europea. Este desarrollo ha reavivado las preocupaciones sobre un posible conflicto comercial más amplio entre EE.UU. y la UE, lo que podría afectar negativamente el crecimiento económico global, aunque las repercusiones inmediatas en los precios del petróleo han sido mínimas.