Los futuros del crudo Brent estaban aproximadamente a $65.8 por barril el lunes, moderando aumentos anteriores mientras los participantes del mercado evaluaban una combinación de factores geopolíticos, comerciales y de suministro. En el Medio Oriente, las tensiones siguen siendo una preocupación central tras el despliegue de un grupo de ataque de portaaviones estadounidense, lo que aumentó el temor de una posible escalada con Irán que podría interrumpir los suministros de energía de la región. Las ansiedades comerciales también persistieron después de que el Presidente Trump amenazara con imponer aranceles del 100% a Canadá si cerraba un acuerdo con China. Sin embargo, el Primer Ministro canadiense, Carney, enfatizó que Ottawa no tiene planes para tal acuerdo, aclarando que el reciente acuerdo solo alivia aranceles en sectores selectos. Mientras tanto, una ola de frío significativa en EE. UU. ha aumentado la demanda de calefacción, brindando apoyo a los precios del petróleo. Por otro lado, algunas de las ganancias se vieron compensadas por la anticipada normalización de las exportaciones de petróleo de Kazajistán tras la reparación de una instalación de amarre en alta mar. En otros desarrollos, las discusiones entre Rusia y Ucrania concluyeron sin avances significativos, aunque ambas partes acordaron reanudar las negociaciones el fin de semana siguiente.