Las acciones europeas experimentaron un descenso significativo el jueves, impactadas por una serie de reportes de ganancias decepcionantes, señales agresivas del Banco Central Europeo (BCE) y un debilitamiento del mercado laboral estadounidense. El índice STOXX 50 de la Eurozona cayó un 0.8% hasta los 5,976, mientras que el índice europeo más amplio, el STOXX 600, disminuyó un 1.1% hasta los 612. Como se predijo, el BCE no cambió sus tasas de interés, aunque la Presidenta Christine Lagarde minimizó los datos recientes de inflación más moderada y la fortaleza del euro, lo que limitó las expectativas de recortes de tasas más adelante este año. Mientras tanto, el Banco de Inglaterra (BoE) mantuvo sus tasas actuales, pero varios miembros del Comité de Política Monetaria (MPC) se inclinaron por reducciones. Entre las acciones individuales, Shell cayó un 3.5% tras no cumplir con los pronósticos de beneficios debido a los menores precios del crudo. BBVA se desplomó un 8.8% ya que sus ganancias no cumplieron con las expectativas de los inversores. Maersk sufrió una disminución del 3.5% tras pronosticar menores ganancias en 2026, y Rheinmetall declinó un 6.5% después de una revisión a la baja de su guía de ganancias. En el lado positivo, BNP Paribas subió un 1.5% tras mejorar su previsión de retornos para los accionistas, y ArcelorMittal experimentó ligeras ganancias tras reportar beneficios del cuarto trimestre más fuertes de lo anticipado.