El índice DAX 40 en Frankfurt, Alemania, experimentó una caída de aproximadamente 0.5% el jueves, situándose en 24,491, lo que marcó la tercera sesión consecutiva de pérdidas. Este descenso en la confianza de los inversores fue impulsado por preocupaciones sobre las valoraciones del mercado, inversiones significativas en inteligencia artificial y cifras de empleo preocupantes de Estados Unidos. Los inversionistas también estaban procesando los últimos desarrollos en política monetaria y los informes de ganancias corporativas. Como se esperaba, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo su tasa de interés al 2%, un nivel que no ha cambiado desde junio. El BCE destacó la resiliencia de la economía de la eurozona, señalando que el equilibrio general de los riesgos de inflación permanece estable, a pesar de los desafíos comerciales y geopolíticos en curso. Entre los que bajaron, Rheinmetall sufrió la mayor caída, deslizándose un 5.8% en respuesta a previsiones preliminares decepcionantes para 2026. El sector bancario también enfrentó presión de venta, con Deutsche Bank y Commerzbank perdiendo cada uno más del 3%. Los gigantes automotrices Volkswagen y Mercedes-Benz Group cayeron un 4.1% y 2.8% respectivamente, influidos por los resultados decepcionantes de Volvo. Por el contrario, Deutsche Borse, Infineon Technologies y SAP experimentaron ganancias de 3.5%, 2.7% y 2% respectivamente.