Los futuros del crudo WTI se mantuvieron alrededor de 65,50 dólares por barril el viernes, tras una sesión volátil, después de que Estados Unidos e Irán acordaran reanudar las negociaciones nucleares la próxima semana. Irán calificó las últimas conversaciones de Ginebra como de “buen progreso”, mientras que una fuente familiarizada con la postura estadounidense señaló que los funcionarios norteamericanos abandonaron las discusiones decepcionados. Se prevé que las conversaciones continúen tras consultas en cada capital, junto con reuniones técnicas que se celebrarán la próxima semana en Viena.
Las tensiones siguieron siendo elevadas después de que Teherán insistiera en que no permitiría que el uranio enriquecido fuera retirado del país. Al mismo tiempo, el importante despliegue de fuerzas estadounidenses en Oriente Medio mantuvo a los mercados en vilo, especialmente después de que el presidente Trump insinuara la posibilidad de una acción militar si no se alcanza un acuerdo.
Mientras tanto, los operadores centran su atención en la reunión del domingo de OPEC+ sobre la política de producción, con los riesgos geopolíticos añadiendo incertidumbre a unas perspectivas ya ensombrecidas por las expectativas de un exceso de oferta mundial de petróleo más amplio. En el conjunto de la semana, los precios del crudo se encaminan a cerrar a la baja.