El índice Hang Seng cayó 571 puntos, o un 2,1%, para cerrar en 26.060 el lunes, borrando las ganancias anteriores y tocando un mínimo de seis semanas en medio de una debilidad generalizada por sectores. El sentimiento se vio afectado por una ola de ventas en los futuros estadounidenses a medida que se intensificaban las tensiones en Oriente Medio, con el presidente Trump advirtiendo que el conflicto podría prolongarse otras cuatro semanas y prometiendo mantener los ataques hasta que se cumplan los objetivos de Estados Unidos.
El apetito por el riesgo también se redujo después de que los fabricantes de automóviles chinos registraran fuertes caídas en las ventas de febrero, atribuibles en gran medida a las interrupciones relacionadas con el Año Nuevo Lunar en el mayor mercado automovilístico del mundo. La cautela de los inversores aumentó aún más de cara a la publicación de datos clave a finales de esta semana, entre ellos el PMI de febrero de China y las cifras de ventas minoristas de enero de Hong Kong.
Las pérdidas se vieron parcialmente amortiguadas por las ganancias en la renta variable de China continental, en medio de las expectativas de que Pekín pueda intervenir para estabilizar los mercados antes de una importante reunión parlamentaria. Al mismo tiempo, los inversores rotaron hacia valores energéticos chinos a medida que se disparaban los precios del petróleo.
Entre los valores con un comportamiento especialmente débil se encontraron Xiaomi (-5,2%), SMIC (-4,7%), Meituan (-4,6%), Cathay Pacific (-4,2%) y Longfor Group (-2,3%).