El rendimiento del gilt británico a 10 años subió hasta el 4,27%, rebotando desde el mínimo en más de un año alcanzado el viernes, del 4,229%, mientras el aumento de las tensiones en Oriente Medio sacudía a los mercados globales. Los inversores han empezado a moderar sus expectativas de recortes de tipos de interés por parte de los principales bancos centrales en medio de un renovado temor a la inflación.
Durante el fin de semana, Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques contra Irán, que según los informes habrían provocado la muerte del Líder Supremo de Irán y cerrado de forma efectiva el estrecho de Ormuz. En respuesta, Irán lanzó ataques con misiles y drones en varias partes de la región, incrementando aún más la incertidumbre geopolítica.
El fuerte repunte de los precios del petróleo y el gas ha intensificado los temores a un resurgimiento de las presiones inflacionistas en Europa. La región es especialmente vulnerable, con unos inventarios de gas inusualmente bajos y una necesidad significativa de reposición antes del próximo invierno, lo que aumenta el riesgo de presiones de precios persistentes impulsadas por la energía.