La rupia indonesia se debilitó hacia las 16.970 IDR por dólar el lunes, ampliando su caída por tercera sesión consecutiva y acercándose a su mínimo histórico de 16.985 IDR registrado en enero. Este movimiento se produjo mientras el índice del dólar estadounidense subía a un máximo de tres meses, respaldado por una persistente demanda de activos refugio en medio del conflicto con Irán, que ya entra en su segunda semana con pocos indicios de desescalada.
La confianza del mercado interno se vio aún más afectada después de que Moody’s y Fitch revisaran la perspectiva de la calificación crediticia de Indonesia a negativa, lo que incrementó las preocupaciones sobre la credibilidad fiscal y la consistencia de las políticas. En el frente de datos, la confianza del consumidor retrocedió en febrero tras alcanzar un máximo de un año en enero, lo que señala crecientes presiones de costos de cara al Eid al-Fitr. Al mismo tiempo, las reservas de divisas cayeron a un mínimo de tres meses, poniendo de relieve la tensión creciente sobre los colchones externos del país.
Aun así, las expectativas de que las autoridades den prioridad a la estabilidad cambiaria ayudaron a contener pérdidas mayores, ya que una fuerte depreciación de la rupia podría avivar la inflación importada, acelerar las salidas de capital y desestabilizar el mercado de bonos doméstico.