Se esperaba que los mercados de renta variable europeos abrieran con fuertes descensos el lunes, después de que los precios del petróleo superaran los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022. El salto se produjo tras los recortes de producción de los principales productores de Oriente Medio y el mantenimiento del cierre del estratégico Estrecho de Ormuz en el marco de la guerra que implica a Irán. Los inversores han estado reevaluando sus expectativas sobre los tipos de interés a medida que el impacto inflacionario de los mayores costes energéticos empieza a extenderse por la economía. El sentimiento se vio aún más presionado por el temor a que un conflicto prolongado en Oriente Medio pueda causar daños duraderos al crecimiento global. Además, los niveles de almacenamiento de gas de la Unión Europea han caído por debajo del 30%, mientras que los precios de referencia del gas han subido a su nivel más alto en más de un año, intensificando las tensiones sobre la economía del bloque. En este contexto, los inversores analizarán detenidamente las cifras de producción industrial de Alemania y seguirán de cerca una reunión de los ministros de Finanzas de la Eurozona en Bruselas. En las operaciones previas a la apertura, los futuros del Euro Stoxx 50 caían un 2% y los futuros del Stoxx 600 retrocedían un 1,6%.