La libra se mantuvo por encima de 1,35 dólares, repuntando desde mínimos de dos semanas, mientras los inversores se preparaban para una semana intensa de datos económicos y decisiones sobre tipos de interés a nivel global, siguiendo de cerca las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. Se da por hecho de forma generalizada que el Bank of England mantendrá sin cambios su tipo de referencia en el 3,75% en medio de la actual crisis en Oriente Medio, y los analistas prevén una votación casi unánime o con una amplia mayoría a favor de conservar la política actual. Esto se produce tras el informe de inflación del Reino Unido correspondiente a marzo, publicado la semana pasada, que mostró un IPC anual del 3,3%, impulsado en parte por el fuerte aumento de los costes de los combustibles. En respuesta, los mercados han pasado a descontar al menos dos subidas de tipos este año, frente a una anteriormente, con una posible tercera sobre la mesa. Agravando el contexto económico, los precios del petróleo han subido con fuerza, dado que el Estrecho de Ormuz sigue bloqueado y las negociaciones entre Estados Unidos e Irán parecen estancadas. La incertidumbre política también va en aumento de cara a las elecciones locales del 7 de mayo, con el primer ministro Keir Starmer afrontando críticas por su decisión de nombrar a Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en Estados Unidos.