La actividad económica de Armenia creció un 6,6% interanual en marzo de 2026, por debajo del 7,2% registrado en febrero y marcando el ritmo más débil desde abril de 2025. La desaceleración se debió principalmente a una fuerte moderación de la producción industrial, que aumentó un 7,0% frente al 23,8% del mes anterior, y a una casi estancada rotación comercial, que apenas avanzó un 0,2% tras un incremento del 5,6% en febrero.
En contraste, la construcción siguió siendo un motor clave del crecimiento, con una aceleración de la actividad hasta el 24,0% desde el 21,8% de febrero. El sector servicios también se fortaleció, al expandirse un 7,8% interanual, frente al 7,0% del mes previo.
En términos mensuales, la actividad económica global avanzó un 11,6% en marzo, tras un aumento del 4,6% en febrero. En el primer trimestre del año (enero–marzo), la actividad económica de Armenia fue un 7,1% superior a la del mismo período del año anterior.