Los futuros del crudo WTI subieron cerca de un 4% y volvieron a situarse por encima de los 100 dólares por barril el martes, prolongando su rally por séptima sesión consecutiva y marcando su nivel más alto desde principios de abril. Los mercados centran ahora su atención en cómo responderá el presidente de Estados Unidos, Trump, a la última propuesta de Irán para poner fin al conflicto y reabrir el Estrecho de Ormuz. Los primeros indicios apuntan a que el presidente no está satisfecho con la oferta, ya que el programa nuclear de Teherán sigue siendo el principal obstáculo en las negociaciones.
Aunque el alto el fuego se ha mantenido en gran medida desde principios de abril, los bloqueos recíprocos impuestos por Irán y Estados Unidos han reducido el tráfico a través del Estrecho de Ormuz a casi cero. Normalmente, este punto estratégico canaliza alrededor del 20% de los flujos energéticos mundiales, lo que ha intensificado los temores a interrupciones en el suministro. En su novena semana, el conflicto ha impulsado con fuerza los precios de la energía y ha tensionado la oferta en los principales mercados del mundo. La International Energy Agency ha advertido de que la situación podría desencadenar un shock de oferta sin precedentes, además de aumentar el riesgo de una desaceleración más amplia de la demanda global.